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Un diagnóstico de TDAH no es una etiqueta: Es un mapa.

Si estás en proceso de diagnóstico de TDAH, me alegra decirte que lo que vas a recibir no es una etiqueta: Es un mapa. Apuesto a que habrás escuchado frases como:

«Ahora todo tiene nombre.»

«Antes una persona era nerviosa y ya está.»

«Es que hoy en día cualquier cosa es un trastorno.»

Quizás incluso las hayas pensado tú misma.

Y entiendo de dónde vienen. Vivimos en un momento en el que hay mucha más información sobre salud mental y neurodivergencias, y eso a veces genera la sensación de que se está patologizando la normalidad. De que le estamos poniendo la etiqueta de trastorno a cosas que antes simplemente eran rasgos de personalidad.

Pero hay una diferencia importante entre «ahora todo tiene nombre» y «ahora por fin entendemos cosas que siempre existieron.»

Las etiquetas llegan antes que el diagnóstico de TDAH

El TDAH no es algo nuevo. Lo que es nuevo es que lo estamos diagnosticando en personas a las que antes simplemente se les decía que eran despistadas, vagas, demasiado sensibles o incapaces de organizarse. Eso sí que son etiquetas. Y esas sí que hacen daño.

Porque van directas a quien eres: a tu personalidad, a tu carácter, a tu valor como persona. Te dicen que el problema eres tú.

Un diagnóstico de TDAH es otra cosa. No dice quién eres. Dice qué tienes. Y hay una diferencia enorme entre las dos: tú no eres tu diagnóstico, igual que no eres tu miopía. Tú ERES vaga (o despistada o desorganizada… o un largo etc). Sin embargo, tú TIENES TDAh.

«Eres muy despistada.» «No te organizas.» «Eres un desastre, siempre te olvidas algo.» «Es muy vaga, tiene que estudiar más» Esas frases, repetidas durante años, erosionan la autoestima y minan la confianza en una misma. 

Un diagnóstico de TDAH no es una etiqueta. Es una explicación. Y hay una diferencia enorme entre las dos: La etiqueta culpa. La explicación libera.


Entonces, ¿por qué ahora parece que hay más?

Porque antes no se buscaba. O se buscaba mal.

El perfil clásico de TDAH que se estudió durante décadas era el de un niño varón, hiperactivo, que no paraba quieto en clase. Ese perfil es real, pero es solo una parte de la historia.

Las mujeres con TDAH raramente son así. La hiperactividad se muestra de forma mucho menos disruptiva que en los varones: tocarse el pelo, hablar sin parar, jugar con las manos, morderse las uñas, mover las piernas. Cosas que no llaman la atención en clase. Cosas que no hacen que nadie te mande al psicólogo o al orientador del centro.

Y precisamente por eso nos diagnostican tarde. O no nos diagnostican.

Y así llegamos a los 30, a los 40, a los 50… funcionando, pero agotadas. Con ansiedad que (aparentemente) no tiene explicación. Con la sensación de que algo no encaja pero sin saber qué.


Lo que cambia con un diagnóstico

Primero, cambia cómo te tratas a ti misma. Cuando entiendes que tu cerebro funciona diferente, (no he dicho peor, he dicho diferente) dejas de culparte por cosas que nunca estuvieron en tu mano. Dejas de preguntarte por qué no puedes hacer algo tan simple. Empiezas a buscar estrategias en lugar de más fuerza de voluntad.

Segundo, cambia lo que puedes pedir. Y aquí es donde la gente que dice «no quiero etiquetas» pierde algo muy concreto.

Con un diagnóstico de TDAH en un centro educativo puedes acceder a recursos reales:

Adaptaciones metodológicas:

  • Que resalten las palabras clave en los enunciados de los exámenes.
  • Que separen los apartados si una pregunta consta de varios.
  • Que den algo más de tiempo para realizar las pruebas.

Estrategias de adaptación al aula:

  • Ubicación preferente en el aula, cerca del profesor y lejos de distracciones.
  • Instrucciones dadas de forma clara, breve y por escrito además de oral.
  • Tareas divididas en pasos más pequeños y manejables.
  • Refuerzo positivo frecuente para mantener la motivación.

Apoyo especializado:

  • Acceso a seguimiento psicológico adaptado al TDAH.
  • En algunos casos, valoración de medicación si se considera necesaria.

En tu vida personal:

  • Poder explicarle a tu entorno lo que te pasa con algo más concreto que «es que soy así.»
  • Dejar de buscar soluciones de fuerza de voluntad para algo que tiene una base neurológica.

Sin diagnóstico, muchas de estas puertas simplemente no se abren.


La neurodiversidad debería ser la norma

No hay dos cerebros iguales. Nunca los ha habido. La idea de que existe un cerebro «normal» del que todos debemos partir es útil para organizar sistemas masivos, pero terriblemente limitada para las personas que no encajan en ese molde.

La neurodiversidad no es un problema a corregir. Es la realidad de la especie humana.

Una educación verdaderamente inclusiva no busca que todos aprendan igual. Busca que cada cerebro encuentre la forma de aprender que le funciona. Y una sociedad verdaderamente inclusiva hace lo mismo.

Mientras llegamos ahí, un diagnóstico es la herramienta más honesta que tenemos para decirle al sistema: este cerebro necesita esto.

No es una etiqueta. Es un mapa.

Y los mapas no limitan. Los mapas liberan.


Belén Piñeiro – Formadora en Neuropsicología y Educación. Madre con TDAH.

Si estás en este proceso, escribí un libro sobre ello: Mamá presente aunque dispersa

Si quieres saber más sobre mí y sobre mi trabajo: maestradecorazon.com/belen-pineirono 

1 comentario en “Un diagnóstico de TDAH no es una etiqueta: Es un mapa.”

  1. Me ha gustado mucho la idea de que un diagnóstico sea un mapa y no una etiqueta.

    Tengo 45 años y, al leer este artículo, me he visto reflejado en muchas cosas. Durante años pensé que ciertas dificultades eran simplemente parte de mi personalidad: distraerme en conversaciones, necesitar tomar notas constantemente para no olvidar detalles importantes o sentir que mi mente necesita estar ocupada todo el tiempo.

    Lo que más me ha llamado la atención es la diferencia que haces entre una explicación y una etiqueta. Cuando algo tiene una explicación, dejas de invertir tanta energía en culparte y puedes empezar a buscar estrategias que realmente funcionen.

    Gracias por compartir una perspectiva tan clara y humana sobre este tema.

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