¿Te atreves a eliminar las quejas de tu vida?

¿De qué nos sirven las quejas? Está bien, reconozco que “contar tus penas” alivia el malestar en el momento, pero si abusamos de ellas, podemos entrar fácilmente en un círculo de pesimismo y adoptar el rol de víctima-espectador en nuestras vidas, en lugar de desempeñar el papel de protagonista activo. No te voy a pedir que veas rosa lo que es negro, ni que vivas en un mundo imaginario en el que se es feliz todo el tiempo, pero sí que aprendas algo de lo malo que te ocurre, que seas consciente de lo que te produce malestar y que comiences a cambiarlo. Hoy te daré las pautas para sacar el lado positivo a lo negativo, y además te traigo una propuesta de un invitado de excepción para comenzar “ya” con el cambio. ¿Te animas?

 

Reto: 24 horas sin quejarse

 

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Hoy tengo el honor de presentarte a Miguel Gómez, creador de aempezar.com, autor de este artículo, que ya ha llegado a más de 200.000 personas, en el que nos desafía a tratar de pasar 24h sin quejarnos. Me parece una fantástica iniciativa, y ya que tengo el placer de conocer a Miguel, he decidido hacerle unas pequeñas preguntas, además de, como no, compartir contigo este reto y animarte a que tú también lo lleves a cabo.

 

MdC: ¿Cómo se te ocurrió esta iniciativa?

Surgió todo de casualidad. Estaba retomando mi proyecto Aempezar y para promocionarlo decidí rescatar artículos compartiéndolos en mi página de Facebook que, en ese momento, contaba solo con 180 Me gustas/ seguidores.

En concreto este, es un artículo que publiqué en Julio de 2013 a raíz de una propuesta que leí en un libro:¿Puedes aguantar 24 horas sin quejarte?
Una noche, después de una discusión llegó a mi memoria ese ejercicio. Decidí ponerlo en práctica y para comprometerme lo escribí en el blog. En aquel momento la repercusión fue nula.

 

¿Qué beneficios notaremos?

En los primeros días te haces más consciente de todo lo que te quejas y te fijarás en lo que lo hacen los demás. Recuerdo que descubrí que con ciertas personas solo podíamos tener conversaciones si nos quejábamos. Y en el medio plazo, descubres que la queja no te aporta nada, algo que al principio piensas que quizá tenga alguna utilidad, como descubres que no, la vas dejando atrás. Esto no quiere decir que no haya que decir las cosas que nos molestan. Claro que hay que decirlo pero solo si se pueden cambiar y si la persona está delante. Si no… muy probablemente sea una queja o una crítica. Y poco a poco vas siendo cada vez más consciente y responsable. Tampoco hay que pensar que se logra de la noche a la mañana, a mí todavía se me siguen escapando :). Funciona mucho mejor si te retas con alguien porque además toma la dinámica de juego.

 

El artículo data de 2013 ¿Qué crees que ha pasado ahora para que tenga tanta aceptación?

Cuando lo volví a compartir después de año y medio, entre esas 180 personas hubo algunos que lo compartieron y ahí me di cuenta de que estaba funcionando de una forma diferente. Es cierto que lo había corregido un poco, pero la esencia no había cambiado. Creo que esta vez funcionó porque parece que cada vez más personas estamos decidiendo ser responsables respecto a lo que ocurre en nuestra vida. Y eso es muy bonito. También creo que influyó el hecho de que pasado ese tiempo, yo ya aguanto las 24 horas sin quejarme. Y aunque tardé un año en lograrlo creo que eso se nota cuando lo propongo.
En Facebook ha tenido un alcance de más de 2 millones de personas y que he sido publicado en UPSOCL, una página con más de 3 millones de seguidores que hizo que el artículo tuviera repercusión mundial.

Además estoy muy contento de que haya sido este artículo porque a pesar de su sencillez, la semilla que siembra es tan poderosa que tiene el potencial de cambiar tu vida

 

¿Y qué hacer ante una situación negativa?

Ahora vamos con la parte práctica. ¿Qué hacer cuando se produce una situación negativa? ¿Qué alternativas tenemos a la queja? Aquí tienes los pasos para obtener un aprendizaje que nos sirva en el futuro. Siempre hay algo positivo que conseguir en cualquier situación :). Imagina que has perdido el autobús, y que esto hará que llegues tarde al trabajo, donde tienes una reunión importante.

Los cuatro pasos para dejar de quejarse son estos:

  1. Identifica qué es lo que te produce malestar y te lleva a quejarte. En este caso, lo tenemos fácil: He perdido el autobús y llegaré tarde al trabajo.
  2. Piensa en una alternativa inmediata a la queja: ¿Qué puedes hacer para sentirte mejor?. Siguiendo con la situación anterior: Lo primero: Avisar a tu jefe y una vez hecho esto, intentar relajarte mientras esperas al siguiente (o bien llamar a un taxi). Puedes probar a poner música con en tus auriculares, leer, o entablar conversación con un desconocido 🙂 .
  3. Mantén esa situación durante un rato, intentando relajarte, y no seas muy duro contigo mismo. Sueles ser una persona puntual, ¿verdad?, llegar un día tarde no te convierte en un mal profesional. No te fustigues ni conviertas la situación en un drama.
  4. Piensa en una solución para que esa situación no se repita en el futuro. En este caso lo tienes muy sencillo, solo necesitas adelantar unos minutos tu despertador, para asegurarte de que a partir de mañana, saldrás un poquito antes de casa :).

¿Aceptas el reto?

Hoy más que nunca te invito a comentar el artículo para animarnos a superar este pequeño desafío. Y, como no, ¡compártelo!. Además, como con cada artículo, te invito a que me hagas llegar tus intereses y dudas al respecto de éste o cualquier otro tema. Puedes hacerlo a través de las redes sociales, los comentarios, o por correo privado. No olvides suscribirte para recibir directamente en tu correo las nuevas entradas, además de contenido exclusivo :lol: . Tu feedback es fundamental para la mejora de la web :).

 

 

 


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17 opiniones en “¿Te atreves a eliminar las quejas de tu vida?”

  1. Hola! Me gusta el reto y me lo llevo a mi patio para hacerlo yo y compartirlo con mis lectores. Sin embargo me entran dudas de qué hacer o cómo hacer para gestionar esas quejas, cómo darles la vuelta, cómo saber si es una queja real de las de quiero cambiar esto o esto no me ha gustado, y voy y se lo digo y lo cambio, o una simple queja de “mecachisenlamarsalada” y te quedas igual.
    Espero tus comentarios para poder “pulir” esa duda y poenr en práctica el reto.
    Gracias!

    1. Hola, Maiden!
      Como te comenté a través de facebook, yo creo que lo más importante es tomar conciencia del tiempo y energía que perdemos “inútilmente” quejándonos y repartiendo negatividad. Yo con la gente que se queja intento, al menos, no “entrar al trapo” y alimentar la queja y el malestar. Cambio de tema o si tengo confianza suficiente sí que le comento lo del reto. Es algo positivo que creo que puede ayudar a la gente. ¿Por qué no darlo a conocer? :).
      El reto nos hace darnos cuenta de que nos quejamos mucho más de lo que parece, y que es muy frecuente que, como dice Miguel, incluso haya personas con las que solo mantenemos conversaciones para quejarnos y escuchar también sus lamentos y preocupaciones. Tomar conciencia es el primer paso para cambiar las cosas !!!

  2. Me parece muy buena, yo compartiré y sobre todo es muy buena idea hacerlo con mas personas de tu entorno, para así hacerlo a la vez como mas divertido y comentar las cosillas. Gracias por compartir

  3. Me parece interesante, solo me queda una duda a veces afectan nuestra vida decisiones q toman otras personas, ante lo cual no puedes hacer mucho, xq tu no puedes cambiar a nadie q no seas tu, como hago para no frustrarme sin quejarme.

    1. Hola, Mayra!

      ¡Gracias por tu comentario! Respecto a tu consulta, podrías intentar hablar con esa persona y comentárselo, pero sin tono de queja o reproche, a modo de diálogo, sin hacerle culpable, simplemente exponiendo tu punto de vista, a ver qué tal resulta. De todas formas, la queja no te aportará nada positivo si no te lleva a actuar, solo a dedicarle más tiempo a algo negativo, que no te hace sentir bien.

      Un fuerte abrazo y mucha suerte!

  4. Hola! me ha encantado el reto, tanto que lo he impreso y lo he pegado en la pared de la oficina donde trabajo para ver si se animan todos a hacerlo! ya lo han visto unos cuantos y esta causando mucha curiosidad! ahora veremos si podemos llevarlo a cabo jejejeje 🙂

    1. Me alegro mucho, Maribel! Ya nos vas comentando cómo ha ido. Yo todavía no lo he logrado, jajajaja. Pero creo que el hecho de que me esté llevando tanto tiempo conseguirlo, me hace darme más cuenta de cuánto nos quejamos en general. Me está resultando complicado mantener una conversación que tarde o temprano no derive en alguna queja. Y me parece muy positivo tomar conciencia de esto.

      Un fuerte abrazo y muuucha suerte!!! Adelante :)!!!

      Belén Piñeiro

  5. Las quejas físicas no las llevo mal del todo; las relativas a sentimientos….se me resisten a veces.
    No sé si no puedo o no quiero, aceptar a las personas muy negativas tal cual son.Soy proclive a conceder ” las incontables” ultima oportunidad….y cuando me falla—- m e quejo sin parar y sin respirar.
    Me gustasrtia conocer a fondo algunos de los proyectos en marcha! Y yo, tengo ideas que necesitó compartir y que me pongan todas las pegas del mundo….La vida es bella, como en la pelo y GRACIAS anticipadas!!!

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