7 criterios para escoger la mejor Escuela Infantil para tu hijo

Estamos ya inmersos en el verano, a punto de empezar el mes de agosto, y ya son muchos padres los que están centrados en la búsqueda de los mejores colegios y escuelas infantiles para sus hijos. Es por eso, que hoy os voy a dar una serie de criterios a tener en cuenta a la hora de escoger una escuela infantil.

Como algunos ya sabéis, he trabajado en este sector durante varios años. Tanto en España, como en otros países de la UE. Así que conozco de cerca el funcionamiento de las escuelas por dentro, y hoy os daré algunas pautas para que podáis escoger el mejor centro infantil donde llevar a vuestro pequeño. ¡Comencemos!

 

1. Legalidad y cumplimiento de la normativa.

Puede parecer obvio, pero os sorprendería la cantidad de centros que no cumplen con todas las normativas vigentes. Todavía quedan muchas escuelas ubicadas en primeras plantas, o que no cuentan con acceso a patio o jardín. Otras no disponen de rampas o pasillos amplios, por lo que dificulta mucho el acceso con carritos de bebé, o de una silla de ruedas.

En mi caso, soy de Galicia, y estos son los requisitos mínimos que marca esta comunidad. De todas formas, la normativa no cambia mucho de una comunidad a otra. Así que, seas de donde seas, te recomiendo que le eches un vistazo para hacerte una idea aproximada de los requisitos que deben cumplir las escuelas infantiles.

 

2. Ratio educadora-niño.

Esto también parece evidente, pero por desgracia, generalmente, al menos en las escuelas privadas, es muy común “engañar” u “ocultar” a los padres la realidad sobre este tema. He visto llevar a niños de un aula a otra, para poder mostrar a los padres una realidad ficticia en horarios de visita. Ocultar en una clase a los niños “de más” que hay en el resto de las aulas, y mostrar las demás  a los papás (previo aviso a las educadoras para “preparar” el ambiente) con menos niños de los que hay en realidad. Por eso es importante que os dejen realizar las visitas en cualquier horario, de una forma lo más naturalizada posible. Si os ofrecen un horario restringido de visita (ya sea por la privacidad de los niños, o porque no lloren, o por lo que sea), por lo general, no es una buena señal.

La ratio en nuestro país debe ser:

– Aula 0-1 años: 8 bebés/educadora 

– Aula 1-2 años. 13 bebés/educadora

– Aula 2-3 años. 18 bebés/educadora.

Personalmente me parece una barbaridad. En Reino Unido la ratio del aula de bebés (0-1 año) era de 2 criaturas por educadora, y en los dos cursos siguientes teníamos 4 bebés por educadora (en mi grupo de niños de 2 años, asistían entre 8 y 11 niños según el día de la semana y éramos 3 educadoras para ellos). Tras esa realidad, volví a España, donde me encontré con 43 niños de un año matriculados en mi grupo. Algunos de ellos venían en horario de tarde, pero la gran mayoría asistía de mañana, solía superar los 30 niños. Tenía una auxiliar que me ayudaba 3h diarias, el resto del día, estaba sola con ellos.

Por eso insisto en que debéis visitar las clases y ver qué se cuece al otro lado de la puerta del aula.

 

3. Formación y conocimientos de las educadoras.

Creo que en España pecamos mucho de “titulitis” y cualquiera que tenga un título, parece que sabe mucho, y no es así. He tenido compañeras que habían terminado magisterio, y sin embargo, no sabían escribir dos renglones de la agenda escolar de sus alumnos sin cometer importantes faltas de ortografía. Por no hablar de la cantidad de educadoras que no tienen conocimientos de primeros auxilios o que una vez que tienen el título en la mano, no se preocupan de seguir formándose, o de “reciclar” sus conocimientos.

En el lado opuesto, también hay “Auxiliares de Jardín de Infancia” que son unas expertas en el desarrollo evolutivo de los bebés. Que saben cómo sacar lo mejor de cada uno, y que con solo mirarles ya detectan sus necesidades.

Con esto pretendo que estéis un poquito “alerta” de los pequeños detalles que os puedan indicar el interés, entusiasmo y conocimientos que tienen las educadoras que estarían con vuestros hijos durante varias horas al día, 5 días a la semana. Por desgracia hay centros infantiles en los que las condiciones laborales son muy precarias, por lo que es habitual que cambien habitualmente de personal y que el que permanece no sea el más especializado ni esté lo suficientemente motivado para desempeñar su trabajo con la ilusión idónea. Por supuesto que el trabajo con niños es vocacional, pero esto no quita que las condiciones influyan en el empleado.

 

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4. Transparencia.

No sé por qué pongo este punto de cuarto. Realmente podría ser el primero, y casi el único. Desconfío de cualquier escuela que tenga puertas y ventanas “tapiadas”. Una cosa es tapar las ventanas del cambiador, o de la sala de descanso… Otra cosa es impedir el acceso a las aulas a los padres, por norma general. Una buena iniciativa que están implantando muchas escuelas es la instalación de cámaras en el aula. Como educadora me parece fantástico. Los papás podrán ver qué hacen sus hijos a lo largo del día en la escuela y cómo se comporta la educadora con los niños. Hay educadoras fabulosas, de las que podréis sacar ideas para hacer actividades en vuestras casas, el fin de semana. Podréis ver como cantan, como les leen un cuento, o hacen un circuito de psicomotricidad. Esta opción también permitirá ver qué ha ocurrido en el caso de un accidente (los frecuentes chichones o “mordiscos”, que por lo general, no tienen mayor importancia). Por lo general, son inevitables, pero en el caso de que algo ocurra por negligencia de una educadora, también es mejor saberlo.

Hace unos años (3 o 4, no más) trabajé en una escuela infantil donde no se me permitía coger a los niños en brazos “No puedes cogerlos a todos, (tenía 25 niños de 1 año) así que mejor que se acostumbren a estar en el suelo, que aquí es lo que hay. ¡De brazos, nada!“. Os hablo de una escuela nfantil de prestigio de nuestro país. Así que, por favor, hablad y hablad con los docentes antes de hacer la matrícula y optar por un centro u otro. Cada minuto que empleéis, estará bien invertido.

Y por desgracia, no puedo dejar de señalar el tema de los malos tratos. Los bebés no hablan, y por desgracia hay gente mala en muchos sitios. No es frecuente, pero tampoco es un hecho tan extraño como parece. Hay escuelas de mucha categoría que tienen entre su personal “una manzana podrida”. Muchas veces ni los dueños de la empresa saben qué hacen sus educadoras detrás de esas puertas tapiadas, por lo que, repito, las cámaras son una MUY BUENA OPCIÓN.

 

5. Proyecto Educativo y métodos pedagógicos.

Pedid al director o directora que os explique el proyecto que llevan a cabo, qué formas de refuerzo utilizan para solucionar posibles conflictos entre los niños (peleas, mordiscos…) y hacia el personal (rabietas…). Dentro del proyecto informaos de si existe un programa de estimulación temprana, qué espacio y materiales dedican a la psicomotricidad (esto sería más bien visual, porque no os van a sacar un listado con todo el material, obviamente). Si usan bits, si dedican tiempo a la creatividad, a la actividad manual, a la música y al juego libre, si hay excursiones o salidas educativas. Y cómo no, qué importancia le dan a la inteligencia emocional, moral y afectiva.

También es importante que involucren a la familia. Las escuelas de padres suelen ser muy efectivas. Cuantas más reuniones y charlas den al año, mejor. Estar informados es algo estupendo. Cada vez más escuelas dan charlas y conferencias sobre temas de lo más variado, desde rabietas a control de esfínteres, emociones, la llegada de hermanitos… También invitan a los padres a pasar un ratito o jornadas completas en el aula de su hijo (“Día del protagonista” o cuando tratan el tema de “las profesiones”, por ejemplo).

 

6. Comunicación.

Sobre todo en las entradas y salidas. Por favor, que no os entreguen a vuestro hijo o hija como si fuera un paquete o un saco de patatas. Como mínimo que os cuenten qué tal ha ido el día, aunque sea por encima, y no se limiten a un “todo muy bien” (como siempre) y se den la vuelta sin siquiera despedirse. En algunos centros utilizan la agenda, que es muy útil para informar de ciertas cosas (las actividades que se han hecho o se van a realizar, pedir colaboración o material para preparar un evento, etc). Pero, para mí, no sustituye el que sea la propia tutora del aula la que entregue al niño y aproveche para hablar un par de minutos con los padres y explicarles qué tal ha ido la jornada e intercambiar información sobre el peque. También es un buen momento para solicitar una tutoría.

 

7. Instalaciones.

Esto entra dentro del primer apartado, pero aún así, prestaría atención a algunos detalles:

Escaleras: Hay escuelas legales y regularizadas que cuentan con escaleras. Por un lado, está muy bien, porque los peques, a partir de cierta edad, trabajan la motricidad gruesa subiendo y bajando a gatas por ellas, y son una forma fabulosa de hacer ejercicio. Pero cuando me vi trabajando en una primera planta, no pude evitar pensar qué pasaría en caso de tener que desalojar el aula en caso de emergencia. Es obvio que es más complicado desalojar a (con suerte) 13 niños de una primera planta, que salir al patio de una planta baja.

– Comedor: En algunos centros los niños siguen comiendo en el mismo aula en la que están el resto del día. Perdonadme… pero me parece completamente antihigiénico.
Tras la comida, los niños duermen la siesta y pasan la tarde en un aula en la que permanece el olor (sobre todo en los días de calor) y los restos de comida. Aunque las educadoras pasen una escoba e intenten limpiar lo más posible, es muy fácil que quede algún trozo de comida por el suelo, que los peques horas después encuentran y se llevan a la boca. Así que, por favor, aseguraos de que la escuela cuente con un aula para comer.

– Jardín o zona exterior. Y, a ser posible, con salida directa desde las aulas.

 

Y bueno, por el momento, esto es todo lo que os voy a señalar hoy. Si os parece interesante puedo hacer una segunda parte. He dejado varios puntos fuera, para no extenderme demasiado. Si queréis que cree otro post con la información restante, no dudéis en comentarlo, y así lo haré :). Como no, si os surge alguna duda, podéis plantearla con toda la naturalidad del mundo, os responderé encantada.


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Belén Piñeiro

maestradecorazon.com


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4 opiniones en “7 criterios para escoger la mejor Escuela Infantil para tu hijo”

  1. Eso es lo más importante para que las cosas cambien;que los padres se preocupen y no se dejen impresionar y mucho menos engañar por la carestía de la escuela… porque ahí va lo mejor de lo mejor (léase la nieta de la alcaldesa).. porque está ubicada en una chalet de lujo con jardín… (lo más probable es que ni lo huelan puesto casi ninguna escuela privada -por no decir ninguna- tiene personal suficiente para sacarlos al jardín a todos. Me explico: dentro del aula no se ven… y pueden estar más de 40 niños con una sola educadora. Sí, habéis leído bien, Y lo que es aún peor, me consta que muchos padres lo saben, y en vez de ser los primeros en denunciar, miran para otro lado y lo que quieren es que le metan a su hijo dentro sea como sea. Repito que me consta. Que aunque los directivos o empleados lo suficientemente honestos que les informen que ya están a tope, ellos siguen insistiendo en matricular a sus hijos a toda costa.

    ¿Es tan difícil de entender que por muy preparado que esté el personal, es absolutamente imposible que pueda atender debidamente a sus hijos de uno a dos años, teniendo más de 40?

    No quiero extenderme más de momento, pero seguiré comentando para poneros al tanto con más detalles y más concretos

    Un saludo a todos los papás confiados y … espabilando por Dios

    Mayte

    1. ¡Muchas gracias! Tienes razón, lo comprobé en el DOG y así es, ya lo he modificado :).

      ¿Eres de la Escuela Infantil San Nicolás de Vigo? Hice el Ciclo Superior de Educación Infantil muy cerquita, en el colegio San José de La Guía :).

  2. Hola,
    Me ha gustado mucho leer tu post.
    En mi caso, estoy pensando los pros y contras de llevar a la peque al aula de 2 años con los diferentes horarios.
    Te dan 4 opciones que tienes que elegir ahora para todo el curso:
    – Solo por la mañana (de 9 a 1300)
    – Mañana + comedor (salida a las 1530)
    -Mañana + comedor + Tarde (Salida a las 1700)
    – Mañana y tarde yendo a comer a casa
    Algunos padres dicen que si se quedan al comedor, es mejor que ya se queden a la clase de la tarde para que no tengas que despertarles de la siesta a las 1530.
    Otros dicen que quedarse a las clases de la tarde hace que los niños se cansen mucho y estén algo más estresados.
    También me han comentado que si se quedan al comedor se socializan más y comen mejor.
    Me podrías dar vuestro punto de vista?

    Muchas gracias de antemano,
    Un saludo

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